18.3.12

Libertad bajo palabra

Difícilmente, avanzando milímetros por año, me hago un camino entre la roca. Desde hace milenios mis dientes se gastan y mis uñas se rompen para llegar allá, al otro lado, a la luz y el aire libre. Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguros, en una cavidad rajada por la sed y el polvo, me detengo y contemplo mi obra: he pasado la segunda parte de mi vida rompiendo las piedras, perforando las murallas, taladrando las puertas y apartando los obstáculos que interpuse entre la luz y yo la primera parte de mi vida.

4 comentarios:

guille dijo...

Siempre es mas dificil reconstruir sobre lo que ya existe que construir desde la nada.

Pero la dificultad no debe hacer que desistamos.

Tenemos que llegar a donde el deseo nos guíe.

javier dijo...

la primera etapa es más de observación y aprendizaje, luego todo miel sobre hojuelas, va encaminado solito.

dijo...

Pero la obra no ha terminado todavia.
Hay experiencia que da una enseñanza y a pesar de que sangren los piés,tenemos que seguir caminado porque la obra está incompleta .
Besucos

angela dijo...

y seguir

caminando

gracias por pasar y dejar huellas refrescantes

besos