14.9.11

miércoles



...tarde años en recuperarme del estado somnoliento en el que ciertas partes del cuerpo se me sumieron. Los ojos vacios, inmóviles debajo de los blandos arcos de los párpados,y las piernas rígidas y pesadas como postes, hundiéndose progresivamente en la cama, obligando al resto del cuerpo a ceder tambien. Todo era espamtoso y fofo.
Los brazos todavía obedecían toscos mi voluntad, no sé si llegaban a desplazarse milimetros, aunque de mucho no sirviera porque yo tampoco controlaba mis dedos. Acostado boca arriba podia respirar con dificultad, quizas fuera ese el único movimiento que se me permitia. Era como estar apretado entre dos paredes, la nariz y la cara y el resto del cuerpo aplastados..............

(Derretimiento Daniel Mella)

2 comentarios:

javier dijo...

sentir que el cuerpo se enajera de nosotros, se olvida que es contenedor de algo más que latidos,
en el fondo es la negación de nosotros mismos

angela dijo...

brrrrrummmmnnensnskllkllfdflkdfdkdfj
...........................
sip.


b