27.9.09

Domingo de primavera


No es presisamente "el" día primaveral más bien se parece a un domingo otoñal de esos mélacólicos que tanto me "gustan", bueno no siempre.
Mientras sigo preparando mi "muestra" que pronto publicaré de que va, me inspiro escuchando viejos temas y leyendo....

"Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

2 comentarios:

lalo dijo...

....... !!!!!!.......!!!!!!.......
Realmente: me muero de ternura luego de haber leído esto.
Cómo es posible que exista alguien tan perfecto para ponerle palabras a lo sublime ?
Gracias...para mí hoy, ahora, valió la pena haber vivido este día...

angela dijo...

buenismo y gracias por aparecerte por aqui.